Protocolo

“El gran día” en un Yate de Lujo

El momento en que el Capitán de un yate comunica a la Jefa de Azafatas que un alto empresario, dignatario o personalidad será su huésped es un instante crucial para la carrera de esa Jefa de Azafatas.

En ese momento, todos los miembros de la tripulación, y en especial, las azafatas pertenecientes al Departamento de Interior, con su jefa a la cabeza, se ponen en marcha para convertir el yate en un lugar de ensueño digno de impresionar incluso a las personas menos “impresionables” del mundo.

Para preparar la llegada de personalidades de esta envergadura, se necesitan como mínimo dos o tres semanas. Detalles que para personas comunes no tienen la más mínima importancia, tratándose de este tipo de invitados, nos pueden llevar al más absoluto fracaso o, por el contrario, encumbrar haciendo de nosotros los trabajadores con los que todo yate quiere contar.

Cada miembro de la tripulación tiene una función asignada y será responsabilidad de su Jefe de Departamento supervisar el trabajo que los empleados están llevando a cabo.

Mientras las azafatas junior se encargarán de que la limpieza y orden del yate sean impecables, la jefa trabajará horas interminables para asegurarse de que todas y cada una de las demandas que sus futuros invitados le han hecho llegar (por supuesto siempre a través de su Personal Assistant) sean atendidas.

Desde conseguir un vino del que sólo se fabrican 100 botellas al año, encargar los arreglos florales adecuados a sus gustos, o asegurarse de que las “amenities” disponibles abordo son del agrado de los invitados, hasta organizar sus agendas si fuese necesario, son algunas de las cuestiones que robarán el sueño noche tras noche a la Jefa de Azafatas.

yate de lujo en islas griegas

Conforme se va acercando el “día D”, los nervios de los tripulantes van en aumento y las largas jornadas laborales estarán dejando huella en sus rostros; sin embargo, la adrenalina en el momento en que los invitados ponen un pie abordo es tal que todos esos nervios y cansancio desaparecen inmediatamente.

Y así, como si de una orquesta se tratase, cada tripulante se dirigirá a sus puestos y empezará a desarrollar las funciones que se le han encomendado, y para las cuales ha sido propiamente entrenado.

Que cada segundo que los invitados pasan a bordo del yate o realizando las actividades que se les ha programado sea un placer para ellos y les haga sentir que se encuentran en el paraíso, es responsabilidad última de la Jefa de Azafatas, tripulante sobre el cual suelen recaer todos los halagos o, en el peor de los casos, las quejas.

A lo largo de la estancia de sus invitados abordo, la Jefa de Azafatas tendrá que preocuparse no solo de que todo esté perfecto a la vista de los invitados, sino también de que sus azafatas estén realizando sus funciones de una forma impecable, sin demoras ni fallo alguno.

Además, ella es el punto de enlace entre los invitados y el Chef, siendo los menús que se les servirán uno de los aspectos más importantes de su estancia abordo, y el cual, nos llevará al fracaso o al éxito antes mencionado.

Una vez que los invitados ya se han llevado una grata primera impresión de la tripulación y del yate y están familiarizados con ellos, llega el momento más difícil para esa Jefa de Azafatas; conseguir que cada mañana se despierten con una sonrisa, ansiosos por ver qué les deparará el día, que cada tarde no puedan esperar a la hora de la comida pensando en el delicioso menú que el Chef estará preparando y que, cada noche, vayan a sus camarotes a vestir sus mejores galas deseosos de tener una copa de Dom Perignon o de Cristal bien frío entre sus manos mientras se les sirve un delicioso aperitivo en cubierta acompañados de un pianista que está tocando en directo solo para ellos.

Y así, irán pasando los días abordo hasta el momento en que toda la tripulación se reúne en cubierta para despedir a sus invitados, y con suerte, cada tripulante recibirá un caluroso agradecimiento por el magnífico trabajo que ha realizado.

Este es el momento en que la Jefa del Departamento de Interior hará una valoración de los aciertos o errores que su equipo ha cometido y consecuentemente, tomará las acciones necesarias para que la próxima visita de alguna personalidad sea más perfecta si cabe.

Jamila García

Dirección de equipos de domésticos y atención a autoridades en iBS

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